{"id":7508,"date":"2022-12-26T12:46:00","date_gmt":"2022-12-26T18:46:00","guid":{"rendered":"https:\/\/viveensanmiguel.com.mx\/?p=7508"},"modified":"2024-03-21T12:48:45","modified_gmt":"2024-03-21T18:48:45","slug":"guardianes-del-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alboradarealestate.com\/es\/guardianes-del-tiempo\/","title":{"rendered":"GUARDIANES DEL TIEMPO"},"content":{"rendered":"<p id=\"viewer-ah987\">Adriana<\/p>\n\n\n\n<p id=\"viewer-do6l2\">13 y 19 de diciembre de 2022.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"viewer-8ovrh\">Tan-t\u00e1ann\u2026 T\u00e1aaaannnn. T\u00e1aaaannnn. T\u00e1aaaannnn. T\u00e1aaaannnn. T\u00e1aaaannnn. T\u00e1aaaannnn.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"viewer-6nlbj\">Las campanas del reloj de la Parroquia empezaron a sonar. El cielo presum\u00eda distintos tonos de anaranjado realzando su belleza entre nubes aborregadas. El espect\u00e1culo de la luz sobre las c\u00fapulas de la Parroquia cambiaba la perspectiva a medida que el sol se escond\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"viewer-b7o97\">Los minutos transcurrir\u00edan a gran velocidad. Deseaba que el tiempo se detuviera para poder admirar un poco m\u00e1s el regalo cotidiano que recibimos cada tarde si nos damos tiempo para observar.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/alboradarealestate.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/77db01_18fc55a0f73445fa98591ea9ad375b8dmv2.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p id=\"viewer-dh9f2\">Mientras escuchaba la melod\u00eda de las campanadas grab\u00e9 a Michael, un amigo gringo.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"viewer-9osbo\">-\u00bfPor qu\u00e9 nunca cesan de sonar las campanas en el centro de San Miguel?<\/p>\n\n\n\n<p id=\"viewer-1ikt4\">-\u00bfQu\u00e9 significan las campanadas?<\/p>\n\n\n\n<p id=\"viewer-8s6hf\">Me hubiera encantado tener a mi abuela Mar\u00eda al lado para que me diera la respuesta y poder explicarle. Sab\u00eda que algunas ten\u00edan que ver con la hora del d\u00eda y otras con los llamados a misa, pero no sab\u00eda ciencia cierta. Sent\u00ed un poco de verg\u00fcenza por mi ignorancia. La duda qued\u00f3 rondando algunas semanas.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"viewer-dm1pg\">Esa tarde, mientras Tito y yo disfrut\u00e1bamos del espect\u00e1culo del sol, conversando en una mesa de la terraza de La \u00danica, tome la decisi\u00f3n de investigar. Por suerte Tito conoci\u00f3 a Daniel, el custodio del reloj de la Parroquia de San Miguel Arc\u00e1ngel. Le llam\u00e9 y concert\u00e9 una cita con \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"viewer-19a86\">Al d\u00eda siguiente nos encontramos puntualmente en el atrio. Lo vi desde lejos y supe que era \u00e9l: un hombre fuerte y moreno de alrededor de cuarenta a\u00f1os. Se diferenciaba del resto de las personas que hab\u00eda en el atrio por su actitud corporal que transmit\u00eda seguridad, ocupaba mucho espacio. Hicimos contacto visual y me dirig\u00ed hacia \u00e9l. Me regal\u00f3 una hermosa sonrisa. Conversamos dos o tres minutos y nos dirigimos hacia la torre.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"viewer-9mf6o\">Daniel sac\u00f3 de su bolsillo una mano de llaves. Evoqu\u00e9 a Don Pedro mientras insertaba una en la chapa de la puerta. Me invit\u00f3 a entrar a la construcci\u00f3n cuadrada con muros de piedra con al menos un metro de espesor y no s\u00e9 cu\u00e1ntos metros de altura. Muchos.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"viewer-7rrle\">-\u00bfCu\u00e1ntas vueltas le diste a la cerradura?<\/p>\n\n\n\n<p id=\"viewer-6agev\">-Seis.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/alboradarealestate.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/77db01_c5d7927839564f1c84ba65201aee4a7emv2.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p id=\"viewer-dpgkp\">El ritual de las llaves me contagio de curiosidad y respeto. Me emocion\u00f3 la seguridad con la que Daniel se mov\u00eda y hablaba en un espacio de alrededor de diecis\u00e9is metros cuadrados. Mencion\u00f3, con orgullo, que \u00e9l es la \u00fanica persona que tiene llaves. Es el custodio del reloj, un legado de su padre que implica una gran responsabilidad. Nos sentamos a charlar sobre una banca que perteneci\u00f3 a su abuela.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"viewer-dmigq\">Los \u00faltimos a\u00f1os del siglo XIX vieron nacer a las nuevas fachadas de la Parroquia y la torre. El maestro de obras Zeferino Guti\u00e9rrez construy\u00f3 la torre con las especificaciones que enviaron desde Francia los fabricantes del reloj.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"viewer-7rdql\">Cuenta la historia oral que el primer guardi\u00e1n del hermoso reloj monumental, de origen franc\u00e9s, fue un reloj alem\u00e1n de apellido Beckham. Antes de morir pas\u00f3 la estafeta a su hija, la se\u00f1orita Beckham, que tuvo una joyer\u00eda durante varias d\u00e9cadas en la calle Hern\u00e1ndez Mac\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"viewer-1365v\">El padre de Daniel, Ra\u00fal V\u00e1zquez, dominaba el oficio del tiempo. Pertenec\u00eda al grupo de personas de confianza de la se\u00f1orita y dedic\u00f3 muchas horas a la limpieza y mantenimiento del reloj de manera voluntaria. Conforme avanz\u00f3 la edad de la se\u00f1orita Beckham, fue confiando a don Ra\u00fal, casi en exclusiva, la tarea de cuidarlo. Cuando su edad le impidi\u00f3 continuar con el legado de su padre, pas\u00f3 la estafeta a don Ra\u00fal. Era la persona perfecta para hacerlo. El cambio de guardi\u00e1n se hizo oficialmente ante la presidencia de la ciudad los primeros a\u00f1os de este siglo.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"viewer-emkh9\">Mientras escuchaba con atenci\u00f3n a Daniel, mis ojos se desviaban hacia un muro que exhibe una imagen de Cristo y hacia varios relojes antiguos. Las piedras de las paredes encaladas no niegan el paso del tiempo. Guardan secretos ancestrales. Hay marcas negras de humo. El desgaste y las piedras se asoman en casi todas las esquinas. Uno de los muros guarda la evidencia de que alguna vez hubo una puerta que conectaba a la torre con la iglesia contigua: la Santa Escuela de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"viewer-bkdoq\">Cuando observaba los muros las campanadas empezaron a sonar. Guardamos silencio para escucharlas con atenci\u00f3n. Percib\u00ed las vibraciones y se me puso la piel de gallina. Sent\u00ed el paso y el peso, del tiempo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/alboradarealestate.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/77db01_d5486aa1679b4cee9eaf5d6fa9384824mv2.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p id=\"viewer-2t3e\">Custodiar al reloj requiere mucha dedicaci\u00f3n. Daniel aprendi\u00f3 a darle cuerda cuando era muy joven. Desde los diez a\u00f1os acompa\u00f1aba a su pap\u00e1 y le tom\u00f3 un cari\u00f1o muy especial. Le da cuerda una vez a la semana y verifica que est\u00e9 a tiempo casi a diario. Con mucho orgullo me cuenta que hay que desarmarlo, lubricarlo y limpiarlo cada tres a\u00f1os. Utilizan un petr\u00f3leo especial y la duraci\u00f3n del procedimiento es de aproximadamente un mes. Afortunadamente para San Miguel de Allende, el reloj ha tenido a dos familias guardianas de quienes han recibido los cuidados y cari\u00f1o necesarios para mantenerlo como nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"viewer-a6igg\">Debajo del primer tramo de la escalera, que sube hasta el campanario, hay pedazos de madera antigua que pertenecieron a la escalera original que fue sustituida por la actual. Daniel y su equipo la repararon hace algunos a\u00f1os. Mis ojos voltearon hacia arriba mientras un escalofr\u00edo recorri\u00f3 mi cuerpo. Me pregunt\u00e9 en silencio si ser\u00eda capaz de subir hasta arriba. Imagin\u00e9 el recorrido que tendr\u00edan que hacer mis pies sobre cada pelda\u00f1o ya mis manos bien agarradas de los barandales de madera.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"viewer-95k6a\">Despacio y con precisi\u00f3n, Daniel me indic\u00f3 c\u00f3mo subir cada tramo de las M\u00faltiples escaleras, todas de madera. Conforme iba subiendo, en mi est\u00f3mago revoloteaban mariposas nerviosas. Algunos segmentos me obligaron a pegar el cuerpo a la escalera para no golpear mi cabeza. En otros tramos tuve que caminar de rodillas. Me cuid\u00e9 de no voltear hacia abajo para no invitar al v\u00e9rtigo a apoderarse de m\u00ed. Daniel trepaba con una destreza envidiable. Yo me ali\u00e9 con la precauci\u00f3n y segu\u00ed sus instrucciones al pie de la letra.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"viewer-fvi04\">Finalmente llegamos a la plataforma donde yace la inmensa joya que marca las horas. Daniel lo salud\u00f3 con una sonrisa y tom\u00f3 el p\u00e9ndulo que precisa los segundos. Lo manipul\u00f3 de izquierda a derecha para ponerlo a tiempo. Despu\u00e9s tom\u00f3 una palanca y empez\u00f3 a girarla mientras dos engranes enormes daban vuelta. La luz entraba a tenuemente a trav\u00e9s de las tres car\u00e1tulas del reloj que tienen impresa la fecha en que las campanas sonaron, a las doce del d\u00eda, por primera vez: \u201c<em>SEP. 16 1901\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/alboradarealestate.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/77db01_f24f14ac8b374b3fb9af2777c97e0d36mv2.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p id=\"viewer-4mifp\">Me cautiv\u00f3 su belleza y su imponente tama\u00f1o. Las pesas de plomo colgadas de cables de acero encima del <em>Monumental<\/em> van subiendo poco a poco mientras las agujas cuentan el tiempo que pasa. Decenas de motores met\u00e1licos se mantienen en constante movimiento. Qued\u00e9 maravillada con la perfecci\u00f3n de la maquinaria que se sincroniza cada quince minutos con las tres campanas que cuelgan de la parte m\u00e1s alta de la torre.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"viewer-5o60n\">Mientras Daniel revisaba y daba cuerda al reloj, mi mirada se desvi\u00f3 hacia los muros de piedra que exhiben fotograf\u00edas enmarcadas de distintos modelos de relojes. Las im\u00e1genes, mi memoria y mi coraz\u00f3n me transportaron a otros tiempos. Aquellos en los que, para saber qu\u00e9 hora del d\u00eda era o para poner a tiempo el reloj, sintoniz\u00e1bamos la XEQK para escuchar la voz de Luis R\u00edos Casta\u00f1eda que minuto a minuto nos daba la hora exacta seguida de: <em>La hora del observatorio, misma de Haste, Haste, la hora de M\u00e9xico.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p id=\"viewer-99bn7\">Despu\u00e9s de disfrutar de la vista a la ciudad desde las alturas durante unos minutos y tomar algunas fotograf\u00edas emprendimos la bajada por las empinadas escaleras de madera. Logr\u00e9 domar a las mariposas que se instalaron nuevamente mi panza y pis\u00e9 con cuidado y firmeza cada pelda\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"viewer-48igi\">Qu\u00e9 bonito conocer a este hombre que ama lo que hace y que ejerce su cargo oficialmente desde el 9 de febrero de 2019. Me contagi\u00f3 su entusiasmo y me confirm\u00f3 otra vez, que lo m\u00e1s bello de San Miguel, adem\u00e1s de su arquitectura e historia, es su gente: generosa, entusiasta y comprometida con su ciudad. Es la diferencia que hace la diferencia. Qu\u00e9 privilegio escuchar la historia de este hermos\u00edsimo reloj en voz de Daniel. Qu\u00e9 afortunado Don Ra\u00fal que sigue haciendo lo que m\u00e1s le gusta desde su relojer\u00eda en la calle de Orizaba.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/alboradarealestate.com\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/77db01_9fd1ff21512c4b0c95906b3db3e22374mv2.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p id=\"viewer-d5d02\">Una nunca sabe qu\u00e9 le puede traer una tarde conversada en una terraza. Esta semana me llev\u00f3 a visitar un lugar que nunca imagin\u00e9 conocer. A reflexionar sobre el tiempo y nuestra obsesi\u00f3n por contarlo. A recordar que el tiempo no espera. Transcurre objetivamente en el reloj a trav\u00e9s de segundos que forman minutos y minutos que completan horas. Siempre del mismo tama\u00f1o. Ni la m\u00e1s fina y preciosa maquinaria de un reloj puede acelerar o detener el tiempo. Nuestra subjetividad, sin embargo, nos hace percibirlo con distintas duraciones y calibres.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"viewer-ds837\">Disfrut\u00e9 cada minuto que transcurri\u00f3 durante mi visita a la torre del reloj. Algunos fueron intensos y cargados de una buena dosis de adrenalina; otros retoron a mi memoria; y otros m\u00e1s, alegraron a los dos hemisferios de mi cerebro con informaci\u00f3n nueva y valiosa y con melod\u00edas que me enchinaron el cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"viewer-c06po\">Atesoro el tiempo que transcurri\u00f3 dentro de esta hermosa torre. Abona al cari\u00f1o que le tengo a esta ciudad en donde eleg\u00ed vivir.<\/p>\n\n\n\n<p id=\"viewer-6fnrd\">La curiosidad que me contagi\u00f3 Michael me regal\u00f3 una experiencia entra\u00f1able. Ahora puedo responder parcialmente a su pregunta. Me falta investigar el significado de los sonidos emitidos desde el campanario de la Parroquia, pero esa, es otra historia. Las campanas de la torre del reloj entonan las notas. <em>re, la<\/em> y <em>Sol<\/em>. Suenan cada quince minutos con un <em>tan-t\u00e1aann<\/em> que significa un cuarto de hora y precede al sonido <em>t\u00e1aaaaannn<\/em> que significa una hora. \u00bfPodr\u00edas decirme qu\u00e9 hora era cuando naci\u00f3 esta historia, mientras disfrutaba del atardecer aquella tarde en la terraza de La \u00danica?<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adriana 13 y 19 de diciembre de 2022. Tan-t\u00e1ann\u2026 T\u00e1aaaannnn. T\u00e1aaaannnn. T\u00e1aaaannnn. T\u00e1aaaannnn. T\u00e1aaaannnn. T\u00e1aaaannnn. Las campanas del reloj de la Parroquia empezaron a sonar. El cielo presum\u00eda distintos tonos de anaranjado realzando su belleza entre nubes aborregadas. 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